viernes, 23 de marzo de 2007
¡Se mueve!
Hoy voy a abrir ua parte de mi:
Admiro profundamente a las mujeres.
He estado rodeado toda mi vida de mujeres admirables.
Mi madre es una mujer fuertísima. Una luchadora. Mi abuela paterna lo fue en su momento y hoy, a sus casi ochenta años, sigue siendo durísima. Mi tía Julieta me enseñó a respetar el pensamiento y el trabajo académico de las mujeres. Mi abuela materna es una alemana sobreviviente de la post guerra. Hoy tiene la vida que siempre quiso con base en puro trabajo.
Mi pareja es una de esas mujeres que marcan la vida de cualquiera. Inteligente, luchona, hermosa, buenísima. Tiene todas las características de esas mujeres que hacen historia. Yo creo que ella la puede hacer.
Pero hoy, hago un homenaje a TODAS las mujeres del mundo, a través de un discurso de Patricia Mercado. Una mujer a la que admiro, valoro y quiero desde hace años, desde que la conocí. Desde que trabajé con ella y me enseñó que la clave de vivir la vida con equidad para todos, no se basaba en la forma de escribir. "Las arrobas no son necesarias cuando interiorizas en tu escritura la equidad. La humanidad también se puede escribir en femenino", me dijo. Hay que dejar de decir "el Hombre".
Aquí, un fragmento de un discurso suyo en el evento de Cierre de Campaña del año pasado, que me robé del blog de Sísifo.
"Hace varios siglos, un sabio se empeñó en demostrar que la tierra giraba alrededor del Sol. Condenado como hereje por la Inquisición salió de esa sesión mascullando 'Y sin embargo se mueve.....'. Aunque Galileo sufrió arresto domiciliario, muchos otros después sufrieron por lo mismo, penas más graves.
Que tenemos muchas cosas en contra, que el poder de los monopolios partidistas nos están arrasando. Que no podemos competir contra las arcas de los partidos tradicionales ni contra las trapacerías de los operadores. Y sin embargo se mueve...
Que nuestra agenda valórica es demasiada avanzada. Que asusta al votante medio. Que le bajemos el tono a la demanda por la despenalización del aborto, que no hablemos de sociedades de conviviencia, que no hablemos de la legalización de la mota o de la eutanasia. Y sin embargo se mueve...
Que la política sólo es exitosa con el dinero. Que los medios electrónicos de comunicación cuestan mucho y son estratégicos para un triunfo electoral. Que lo mejor es el mensaje insustancial. Que no importa el discurso sino el rollo. Y sin embargo se mueve...
Que cuidado con las propuestas programáticas porque la gente sólo entiende mensajes simples, lenguaje corporal, frases pegajosas. No los pongas a pensar, me dicen. Y sin embargo se mueve...
Les dicen a ustedes, jóvenes, que dejen de soñar, que le entren al toro, que la política es el reino de lo posible, que aprendan la mañas de los otros. Que el que gana es el que empeña su alma. Y sin embargo se mueve...
Les dicen a ustedes, mujeres, que lo mejor es no plantear temas controversiales, que lo mejor es irse con la corriente. Y sin embargo se mueve...
A lo que se derrotan sin haber dado la primera batalla les digo: Y sin embargo se mueve.
A los profetas del voto útil, les digo: Y sin embargo se mueve.
A los que nos recomiendan que no soñemos, que estemos con los pies en la tierra les digo: Y sin embargo se mueve.
Este 2 de julio mujeres y hombres, jóvenes y ancianos, bugas y gays, indios y mestizos, personas con capacidades distintas, los marginados de todo y los agraciados de todo vamos a decirles a los políticos de siempre: ¡Y sin embargo se mueve! ¡Y sin embargo se mueve! ¡Y sin embargo se mueve!"
Incongruencias
El otro día escuché su discurso en la tele (pese al cerco informativo que, acusa, existe en su contra), donde eulaba a la Guerra de Independencia, la de Reforma y la Revolución Mexicana con su pírrico y ridículo movimiento político.
En ese mismo discurso se aventó una frase demoledora: "Rechazamos cualquier reforma al marco jurídico vigente". Se refería, obvio, a las modificaciones a la Ley del ISSSTE que fueron ya aprobadas en la Cámara de DIputados por una amplia y aplastante mayoría.
Sólo el PRD de AMLO, el PT (ese partidito que nació bajo la sombra de maoísta de Manuel Camacho y Raúl Salinas de Gortari -quien fue militante maoísta en su juventud) y la fracción de Convergencia de Dante Delgado (ese otro ex priista que creó su propio partido cuando le negaron ser candidato a la gubernatura de Veracruz en el tricolor) votaron en contra.
A ver. Uno no puede ponerse revolucionario y exigir que las cosas se mantengan como estaban en la década de los setenta. De veras, son dos acciones no solo divergentes sino contrarias.
Este señor López Obrador es un dictadorzuelo, maniático y narcisista que, ha demostrado, no tiene los arrestos para impulsar un cambio verdadero, modernizador e incluyente para nuestro país.
Es el mismo señor que, desde su oficina en el Ayuntamiento del DF, congeló la misma Ley de Sociedades en Convivencia que acaba de ser aporbada por el PRD de Nueva Izquierda, el PASC, el mismo PT y Convergencia en la ALDF. Es el mismo señor que se opone a que se privatice Pemex con tanta fuerza que ha hecho creer al mundo entero, que eso está en los planes de alguien. El mismo que acusa a los medios de no informar sobre el, pero se reserva el derecho de admisión con los reporteros que no le son afines.
Es un dictadorzuelo.
Qué bueno que no es el presidente de México. Que bueno que nunca lo va a ser.
martes, 13 de marzo de 2007
Columna robada
Rafael Pérez Gay
Crónicas Neuróticas
(El Universal)
Domingo 9:00 a.m. Salgo de la casa a buscar intervenciones. En la glorieta de Citlaltépetl hay una fuente que ha sido intervenida por Betsabée Romero. El ingenio de esta interventora concibió lo siguiente: trajo lirios de Xochimilco y compró en un deshuesadero los techos de siete minitaxis.
Los metió al agua y listo, logró una intervención titulada "No todo lo que es verde brilla" (FOTO: EFE). Los curadores y la artista explican en una placa que el concepto de esta obra quiere mostrar dos p
lagas, una natural como el lirio, otra producto de las mafias, los taxis. O sea que esta obra tiene su mensaje social, Romero quiere concientizar al público. No sé si lo ha logrado. Observo la obra un minuto con la mano en la barbilla, como dictan los cánones. Fatigué (gran verbo) la obra de Betsabée y me dije sin sombra de duda: quiero ver más de estas intervenciones.
Recuerdo de momento que anoche alguien me contó de un proyecto artístico llamado Arte Contemporáneo de Intervenciones a la Ciudad. Hasta donde entendí en una plática en la que fui ilustrado y no sé si convencido, la intervención artística consiste en afectar un espacio, público o privado.
Para lograr esta expresión del arte modernísimo se requiere de un conocimiento profundo del espacio para establecer una relación con el medio que lo rodea tal y como lo ha hecho Betsabée Romero. Más tarde me explicaron las obvias diferencias entre la intervención, la instalación y el performance, pero no puse mucha atención.
Domingo 9:30 a.m. Camino por la calle de Amsterdam rumbo al parque México. A lo lejos vislumbro algo raro, justo atrás del busto de Einstein. Primero pensé que una cuadrilla de trabajadores del Distrito Federal había olvidado unas maderas durante los trabajos de remodelación del parque. Error. Estaba yo frente a la intervención de Antonio O´Conell titulada "Árboles en cuarentena" . La obra es de una sencillez escalofriante: varias maderas, algunas de ellas pintadas de amarillo se apoyan en unos árboles aislándolos del resto de la vegetación; ya, se acabó la obra.
Me sentí un poco desconcertado. Les digo una cosa: si los jefes del arte alternativo conocen al barrendero que recoge la basura en mi casa, le darán de inmediato una beca para exponer su arte en Londres. El barrendero primero recoge la basura y luego la va tirando poco a poco por las calles. No me van a decir que no se ganaría un premio esta intervención.
Dejo atrás los árboles en cuarentena. Paso frente a una obra pictórica colgada de un poste del pintor Omar Mañueco. Se llama" Bistessisa". Me quedé igual que ustedes: sabrá Dios. Luego vi otro momento cumbre de la plástica titulado Cuida tu ecología. Orquesta del mundo.
¿Una orquesta? Descubro otra intervención, se trata de una placa en la que se exhorta a los dueños de los perros para que recojan el excremento de sus animales. Creo que me equivoqué, pero esa placa vista con ojos alternativos es una intervención hecha y derecha.
Domingo 10:30 a.m. Voy al parque España convencido de que ahí encontraré más arte. La cosa se puso difícil porque el parque está en remodelación desde hace seis meses y no es nada sencillo diferenciar entre una intervención y un montón de cascajo. La interventora Georgina Bringas trabajó muy duró para crear "Agua" . La obra consiste en varias cuerdas de color azul que atraviesan la fuente vacía del parque. Pues bien, la artista explica en la placa que ha intentado traducir los metros cúbicos a los metros lineales. Con los ojos cuadrados y un poco mareado avancé hacia donde alguna vez hubo columpios, volantines y resbaladillas, ahora no hay más que la intervención del tiempo y la destrucción.
Veo mallas ciclónicas, como las jaulas de azotea donde se tiende la ropa. Me acerco y leo: "Laberinto Parque España es una metáfora del mecanismo síquico para encontrarse a sí mismo". Concluyo que Diego Pérez, el autor, quizás atraviesa por una crisis moral sin precedentes en la siquiatría moderna. El azar me llevó a una especie de casita construida con maderas. El candado en la puerta y la precariedad del bastimento me hicieron pensar que en ese lugar guardaban sus herramientas los trabajadores. La cabaña resultó ser la obra de Cynthia Yee y su título me dejó intrigado: "7 mil pesos de presupuesto para revistas de rock". Tardé en entender, me devané los sesos. ¡Bingo! La casita y el presupuesto para las revistas de rock se parecen en la pobreza de sus recursos. Cuando descubrí el acertijo me sentí bien. Regresé a la casa ahíto de arte alternativo. Hice mi propia intervención: sartén, aceite, huevos y tortilla. ¿Cómo se llamó la obra? Migas desesperadas. No pude vendérsela a los patrocinadores.
sábado, 10 de marzo de 2007
Bla bla bla
Los opinadores profesionales le hablan a un público reducido y miope: la clase política y empresarial que toma las críticas de quien viene y, si acaso, se preocupa más cuando se les critica la imagen o se les cacha en un desliz, así sea involuntario.
Pero es que ellos, los que creen están en la cima de la pirámide del poder, saben que nadie lee a los opinadores, salvo los demás opinadores y aquellos quienes son blanco de las críticas y de los que opinan.
La verdad que es un diálogo de sordos que da mucha hueva.
¿Qué le importa a la gente? Si un diputado hace o deshace o si se compran fistoles de a millón o si traen unos maletines caros y con seguro de recuperación. A nadie le importa.
A la gente de a pie, al de a de veras, no los que nos pasamos el "fin" en la Condechi, le vale un kilo de chorizo lo que sus gobernantes hagan o dejen de hacer. Les importa, en cambio, qué pasó con Lety, cómo le fue al Barcelona y si Rafa Márquez jugó los noventa minutos, si Salma Hayek está o no embarazada.
Esas son las cosas que de veras le importan al respetable.
No si Sarkosy hizo o deshizo o si la democracia es un problema o una realidad en nuestros país. O si Ebrard es o no cuate de los que desalojó en Tepito o si AMLO sabía que perdió o no el 2 de julio.
Hay una suerte de desconexión fatal entre los "intelectuales" de nuestro país , la clase gobernante y el pueblo masa.
Los que de veras saben qué le importa a la gente son Slim y sus amiguitos, que no dejan de producir baratijas de las que al pueblo les gusta consumir. Ellos son cada día más ricos. Y hasta se ufanan de ello. Y el pueblo se siente re orgulloso.
Las primeras planas de los diarios de hoy, son una muestra de lo poco que las élites están conectadas con su pueblo: "Planean hacer legal el aborto", dice la principal de Reforma. "Desarma EU a policías de Yucatán", la de Milenio; "Trafican en la red de exámenes del Ceneval": El Universal. "Calderón propone unificar el código penal y MP autónomo": Crónica; "Calderón va por código penal único": Excélsior.
¿Y? Para empezar, a ver quién les entiende a algunas de esas cabezas. Reforma con su obsecada necedad de iniciar sus cabezas con verbos, las hace muchas de las veces incomprensibles. Lo del aborto es una nota que salió desde el viernes en Publimetro, para empezar. Y para continuar, sería buenon revisar las cifras de embarazos/abortos para saber en qué anda la sociedad, mucho más adelantada, respecto al tema, que los legisladores que impulsan la iniciativa. Milenio se carga una onda sobre Yucatán que, si acaso, debería de indignar a los yucatecos, pero que le pinta una raya más al tigre en lo que a las relaciones entre EU y México se refiere. El pueblo lo sabe. Por eso los estamos reinvadiendo de a poco. Crónica de plano se fue de largo, puso una cabeza que necesita ser explicada por un penalista especializado, lo mismo que Excélsior. Además, quien sabe que siginifique eso para los mortales. Al Universal habría que preguntarle quienes trafican con qué (a lo mejor se refieren a lápices, sacapuntas, gomas o boings de guayaba) y qué es eso del Ceneval.
¡Y cuál es la nota más leida en cada uno de los portales en Internet, a donde se supone que tienen acceso solo una pequeña parte de la población (hasta el año pasado había solo 20 millones de internautas), la mayoría, más o menos educada?: "Confirma Salma Hayek embarazo", en Reforma. Milenio no lo mide, en Excélsior siguen instalados en el Siglo XX respecto a la Red, "Someten a escolta y detienen a chofer de funcionario de la STPS", leen en Crónica y "Si estoy embarazada: Salma Hayek", prefieren los lectores de El Universal.
Ya pues. Que los diarios andan en lo suyo, los lectores en lo propio y la clase política, por poner un ejemplo, está muy preocupada por reglamentar en la sede de qué Cámara se recibe a los jefes de Estado, porque el Senado y la Cámara de Diputados se están peleando por darle la bienvenida a Michelle Bachelet, la presidenta "socialista" de Chile.
Chulada de país. Un país sin remedio, además.
jueves, 22 de febrero de 2007
VIVA LA NYU
También, cuentan en su haber con 25 Premios Nobel, entre ellos el egipcio Mohammed El Baradei, director de la Agencia Internacional de Energía Atómica. Bueno, hasta el hijo del ex presidente de Estados Unidos, John F. Kennedy estudió ahí.
La cantidad de representantes y senadores que han pasado por las aulas de esas universidad, es incontable (o a mi me dio mucha hueva contarlos, mas bien, porque si son un chingo).
Pues bueno, como ya muchos sabrán, unos estudiantitos que, además (monaditas) pertenecen al Colegio de Republicanos de esa escuela, han organizado un divertidísimo juego que se trata, basicamente, de ubicar a personas indocumentadas. Creo que se ganan un cupón para compras por cada ilegal que "localicen".
Está chido y bien creativo y todo el juego. Lástima que nos recuerde esas bonitas épocas (que por lo visto, están por regresar) en las que la Unión Soviética, la Alemania nazi o Fernando Gutiérrez Barrios, ponían a espiar a vecinos y familiares entre sí. Una época de terrorismo de Estado.
La verdad que sí es para espantarse. No solo por la cara de alguno de los republicanitos esos, sino porque son estos tarados los que algún día van a llegar a posiciones de poder en Estados Unidos. Y ya hemos visto lo que los limítrofes con poder pueden hacer desde la Casa Blanca (pregúntenle a los iraquíes).
Pero he aquí otro divertido juegazo: En esta liga están los mails de los muchachitos que pertenecen a esa organización, por si alguien quiere saludarlos:
NYU Republican College
Ya pues, eso es todo por hoy.
sábado, 17 de febrero de 2007
Tres meses
Mi bebé ha cumplido las once semanas. Su nacimiento está planeado para el próximo 4 de septiembre, cuestión que tiene muy consternada a mi madre. Le parece que eso de nacer en cuatro es un asunto de pago kármico. Me parece que los Estados Unidos, que se independizan un 4 de julio, le echan abajo su teoría, pero igual no queremos contradecir a las estrellas y los números y todo eso. Así que Pamela va a tener que hacer un esfuerzo sobrehumano y aguántarse para no que no nazca ese día el bebé.Lo demás va bien. Hoy cumplimos un año cinco meses de relación y me regaló el documental que sobre la última gira de su padre, hizo la hija de Peter Gabriel. También me dio el Up, su más reciente producción discográfica. El hombre es un genio, no cabe duda.
Mi vida, en este momento transcurre como en un impasse que se niega a terminar. Supongo que es una ligera calma antes de entrarle de lleno a la tempestad: pintar la casa, poner cortinas, persianas, tapetes, comprar un cetro de lavado, mandar poner una cocina integral, comprar una batería de conicna y muebles para guardar las cosas.
En fin, esto de ser padre lo cambia a uno. Y es, sin duda, lo mejor que le puede pasar a cualquier ser humano. Yo estoy feliz, por lo pronto.
miércoles, 7 de febrero de 2007
Pun pun, pun pun, pun pun

No es fácil regresar a escribir cuando la vida me cambió tanto y de dos rayazos cambió tanto mi vida. Con todo, las noticias son buenas. Digamos que mi año empezó con un débil pero enorme latido. Y que en este, mi trigésimo año, mi vida ha cambiado para siempre de la mejor manera en que nunca me pudo haber cambiado.
viernes, 15 de diciembre de 2006
Miserias
Son unos sinvergüenzas. Unos hipócritas sin decoro. No tienen madre. No resulta extraño que hayan sido justamente el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el PRD quienes impidieron la votación en el pleno de la Cámara de Diputados. Son la misma mierda.
Ahora resulta que, dijo el diputado del PRD, si les quitan el financiamiento a los partidos, se les obligaría a conseguir dinero ¡de manera legal o ilegal, para comprar espacios en radio y televisión!
Al más puro estilo franelero o limpiaparabrisas, Raymundo Cárdenas chantajea a la sociedad con ese argumento de quinta para evitar que le quiten dinero a su partido y a sus jefes.
Pero, ¿qué no estábamos muy peleados con la prensa vendida y los medios de comunicación de ultraderecha? O el PRD se piensa gastar toda su lana en La Jornada.
Es una pendejada de estos cabrones. No tienen madre, en serio. No merecen el registro como partido y deberían de estar tras las rejas, la mayoría de esa bola de miopes y enanos mentales, por daños a la nación.
Ya veremos. Al tiempo.
Por lo pronto, Marina Arvizu los encueró en la Cámara de Diputados y los muy mediocres se quedaron así, desnudos, enseñando sus miserias.
jueves, 14 de diciembre de 2006
Cuestión de dinero
El monto no es muy significativo, pero a estas alturas, los 530 millones que propone desviar la coordinadora de la bancada parlamentaria del nuevo partido, le caería como agua fresca a la investigación científica, tan vapuleada en el proyecto de Presupuesto de Egresos del presidente Calderón.
En este país, no hay peor pecado que tratar de cambiar el status quo y más cuando se trata del dinerito que cada año se embolsan los partidos políticos, esos entes desaliñados que ordeñan el presupuesto como si sirvieran de algo.
Por eso, la guerra sucia en contra del PASC ha comenzado, si es que alguna vez se detuvo. En Crónica, el "afamado" y "respetado" columnista Leopoldo Mendívil, hace roña en favor de quien sabe quién y, sin datos duros que lo comprueben, acusa a Alternativa Socialdemócrata de manejar sus "millonarias" prerrogativas como lo hiciera en el pasado el tristemente célebre Partido de la Sociedad Nacionalista (ese al que el PRD le regaló su registro en 2000, en la dudosa alianza que impulsó la candidatura de Cuauhtémoc Cárdenas).
Afortunadamente para el PASC, los "torpedos" que le están lanzando, son del tamaño de este tipo de columnistas, por lo que preveo que el daño será infinitamente menor al que, por ejemplo, los jefes de este señor Mendívil, le inflingen al erario y a la nación, con su simple existencia. Y es que el PRI, el partido de Estado que continúa vivo gracias a la tremenda incapacidad política de Vicente Fox, sería el más afectado con el recorte propuesto por Alternativa.
Hoy, Marina Arvizu va a encuerar a los partidos tradicionales. Ellos, pueden asumir su papel de representantes populares y votar a favor de la propuesta o hundirse más en el fango de sus corruptelas. En cualquiera de los dos escenarios, el PASC gana y PAN, PRI, PRD, PVEM, CD, PT, PANAL y México, pierden.
Aunque eso sí, que se preparen en el nuevo partido, porque veremos a más "renombrados" columnistas, prostituir sus espacios para hacerles el caldo gordo a los corruptos de siempre.
viernes, 8 de diciembre de 2006
¡Al Diablo!
Es terrorífico lo que está pasando con nuestra clase política en general y con las instituciones que las sostienen. Estar de acuerdo con el discurso lopezobradorista es sumamente complicado, particularmente porque el origen y la meta de éste, es fundamentalmente contrario al objetivo que presentan sus defensores. Mandar al diablo las instituciones representa el simbolismo básico e infantil de un grupo liderado por un individuo que busca socavar los cimientos del tortuoso y rebuscado contrato social mexicano, para convertirse, por si mismo, en la encarnación de uno nuevo, que no renovado.
Andrés Manuel López Obrador y sus seguidores, autoerigidos en “la izquierda mexicana”, son solo un rostro distinto disfrazado de lo que ellos creen que es ver por los más pobres y los que menos tienen y los oprimidos y todo eso, pero igual de depravado, corrupto, elitista, hipócrita y desfachatado que los demás integrantes de la clase política nacional.
El problema, finalmente, radica en el intrincado entramado del tejido social mexicano. Es lamentable ver el comportamiento de las élites y su permanente desprecio por los individuos de a pie, pero igual de triste voltear a ver esos “ciudadanos” siempre dispuestos a vender su chantaje al mejor postor, todo, en la moneda de cambio de nuestra fantasmagórica democracia: los votos.
La crisis que vivió el Estado Mexicano, que inició a mediados del sexenio foxista y terminó el pasado 31 de noviembre, es el reflejo de la descomposición y putrefacción de los hilos que sostenían la frágil naciente democracia mexicana. Me da la impresión de que esos hilos han dejado de existir.
Y que el trancazo que producirá la caída libre en la que se encuentra el sistema político mexicano no va a ser evitada por absolutamente nadie, particularmente porque pareciera que todos están más ansiosos por encontrar al culpable de haber cortado el último hilos.
Este escenario catastrofista no es, sin embargo, demasiado irreal.
El deplorable espectáculo ofrecido en la Cámara de Diputados antes de la toma de posesión del presidente Calderón, es solo un reflejo de esta catástrofe.
Los encargados del diálogo y los acuerdos que sirvan a todos los mexicanos, son un atajo de golpeadores que se la pasan tratando de tapar el sol con un dedo, metáfora encarnada en un spot de televisión que mantienen esquizofrénicamente al aire.
Pero la responsabilidad no es de ellos, sino de los millones de ciudadanos que siguen empecinados en mantener en el poder a una camarilla de hipócritas, que lo mismo se ponen etiquetitas azules (como las que lucían los diputados del PAN), que moñitos tricolores u ondean banderitas mexicanas. Son esos a los que hay que desterrar de los lugares donde se toman las decisiones.
Pero para desterrarlos habría que educar a millones de mexicanos que no están más interesados en la crisis institucional que vive su República, de lo que puedan llegar a estar en el Teletón de Televisa o alguno de los ridículos concursos de TV Azteca.
Lástima. Porque podemos mandar al diablo todas las instituciones que queramos, como ya lo hizo el nuevo líder del salinismo, pero cuando despertemos de nuestros sueño húmedo de democracia o revolución, nos daremos cuenta de que las instituciones hace rato que ya no existían.
viernes, 10 de noviembre de 2006
martes, 7 de noviembre de 2006
Escribir
Cuando era niño, en algún momento, soñaba con ser escritor. Me parecía la cosa más romántica y noble del mundo. Escribir y escribir para dejar un legado que alguien estuviera leyendo dentro de 50, 100, mil años.Ya en la adolescencia, mientras me entretenía jugando al polítiquete jovenzuelo con Héctor, Julia y Kiria, defendiendo las posiciones del neopriismo (recuerdo que solía decir que siempre era mejor un Marcelo Ebrard que un López Obrador, que por entonces ensayaba su resistencia civil en Tabasco), seguía soñando con el asunto de ser escritor, mientras escribía poemas tan cortos como malos y me gastaba las horas de clase ¿discutiendo? a Nietzche y a Kafka con Kiria.
El tiempo pasó. Mi decidia me cobró la factura y un buen día, aconsejado por mi querido primo, decidí dejar la preparatoria. Me metí a trabajar en un parque de diversiones y se acabaron mis sueños de escritor.
Quince kilos, un matrimonio fracasado, decenas de amistades perdidas u olvidadas, un certificado de prepa abierta y doce años después, me encuentro con que sigo pensando que esto de escribir no está tan pinche mal.
Buscando referentes me pongo a leer columnistas de todos los periódicos y cuando ya no recuerdo quien escribió qué sobre el mismo tema (AMLO, APPO, Ulises Ruiz, Calderón, Fox y un largo y similar etcétera), me doy cuenta de que escribir pierde sentido si uno no hace algo distinto.
No me imagino en una casa oscura con tres gatos, una taza de café y un cenicero lleno de cigarros escribiendo el próximo Nobel de literatura. Eso es un poco demasiado lugar común para mi.
Creo que seguir leyendo lo que todo mundo tiene que decir respecto a lo mismo es un trabajo no solo extenuante, sino aburrido.
¿Escribir? ¡Bah! Quizá no hace sentido.
Y sin embargo aquí estoy, escribiendo estas líneas para que las lean mis cinco lectores de cabecera.
Es eso lo que vale la pena, ponerme al día con mis cariños. Con esos que siempre están lejos, pero re cerca.
Beso.
miércoles, 11 de octubre de 2006
Decisiones
Las otras como comer, dormir y coger van acompañadas de decisiones, mismas que se toman impulsadas por necesidades físicas.
Pero las decisiones de vida. Esas en las que uno empeña acciones que tienen consecuencias son originadas por decisiones completamente distintas.
Estudiar esto o lo otro. Pelearme con este compañero de trabajo. Regañar a este subordinado. Ceder una discusión con tu pareja. Son asuntos más del alma.
Esta semana me quedo a cargo del diario cuatro días. Mi jefe se va a una conferencia en Barcelona. Es mi responsabilidad que el diario salga bien. Estamos hablando de una publicación que leen al menos 200 mil personas distintas todos los días.
Esta semana decidí también dejar los estudios universitarios para dedicarme en cuerpo y alma al periodismo. Llevaré esta profesión hasta sus últimas consecuencias.
Es la decisión más dificil que he tomado nunca en mi vida. Espero no haberme equivocado.
lunes, 11 de septiembre de 2006
Hace un año
Mientras, me doy cuenta de cuánto hemos cambiado y cuanto seguimos siendo los mismos. Hace ya tres años que lo conozco. Nos presentó una chica con la que entonces compartía (él) techo. A ella ya no la veo, no nos hablamos ni nos escribimos. Parece ser que esto es producto de mi neoarrogancia por el nuevo trabajo que me conseguí (yo que pensé que era nomás porque no coincidimos en nada) y porque mi mujer me tiene tan subyugado que no me permite tener relaciones con nadie más que no sea ella.
Este año ha sido dramático en cuanto a cambios. El viernes, que me fui a inscribir de vuelta a la carrera me di cuenta de ello. Estaba en el mismo cubículo donde hace un año salí triunfante con mi B en Marxismo, poniendo al día a mi ahora maestro de Formación Social Mexicana II.
Cuando salí de aquella "oficina" hace un año no tenía pareja. Mis planes se dividían en acabar la carrera y la peda del fin de semana. Vivía con mi abuela y mi primo con quien tendría que estar viviendo ahora. Ganaba la mitad de lo que percibo ahora y escribía una columna en la sección de Internet de un diario de circulación nacional. Me iba bien.
Hoy, vivo con una mujer a la que conocí hace un año. Trabajo en un periódico local con sucursales en 70 ciudades del mundo, gano el doble de lo que percibía el año pasado y no escribo más en ningún lugar. Tengo una deuda que equivale a cuatro veces mi sueldo de ahora y que nunca adquirí. Pago renta, luz, gas, super y me peleo cada tercer día con ella. Mis planes se modificaron en un 50%: acabar la carrera sigue siendo el objetivo. La peda del fin de semana ya no existe o porque no tengo dinero o porque prefiero dormir lo que no pude entre semana. Hace meses que no veo a mi abuela y con mi primo apenas si me hablo.¡Qué cambio que me dio la vida! Ahora no sé si es mejor o peor que antes. Sé que no me incomoda del todo, aunque a veces extraño la oportunidad que, a los 28 años, tenía de seguir siendo un adolescente.
lunes, 31 de julio de 2006
Realidad podrida
Ha pasado casi un mes desde el 2 de julio. Ya se han vertido ríos y ríos de bytes tratando de explicar, o defender, o atacar los fenómenos que hoy nos tienen en el umbral de una de las crisis políticas más severas de los últimos 50 años.
Yo mismo, en este espacio he reproducido algunas de las columnas de científicos sociales mexicanos que han dado puntual explicación al comportamiento de los ofendidos seguidores de Andrés Manuel López Obrador. No tiene caso insultarlos tratando, torpemente, ampliar conceptos con argumentos de tanto peso y tan bien sustentados.
Quisiera ponerme por un segundo en el lugar de los apóstoles de AMLO. Exigir que se cuente voto por voto, de nuevo, los sufragios emitidos el pasado 2 de julio, tiene mucho de romántico. He escuchado toda clase de opiniones a favor de esta defensa. "La democracia está en riesgo". "Es el futuro de nuestros hijos". "Estamos haciendo historia". "Las ciudad está tomada". "Es contra la derecha que quiso impedir a toda costa que ganara la izquierda en México". "No estoy seguro(a) de que haya habido fraude, pero tengo la sospecha". Y como estos, cientos de ideas más que tratan de explicar la necesidad de hacerle caso a López Obrador y contar de nuevo, todos los votos de la elección presidencial del 2 de julio. Aunque ni un solo argumento que no provenga de alguna víscera.
Si yo fuera AMLO, probablemente también habría tenido muchos problemas para aceptar el resultado de la elección. Y probablemente, también, estaría exigiéndole al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación que limpiara la elección. Lo que seguro no habría hecho, seguro, es llamar a la gente a una resistencia civil estúpida, maniquea, hipócrita, chantajista y dolosa, como la que tiene partida al DF por la mitad.
López Obrador puede y debe impugnar todas las casillas en las que considere que hubo irregularidades. Pero no tiene derecho de jugar con la gente. ¿Qué va a hacer con esos supuestos dos millones de personas que marcharon ayer para apoyarlo, si Felipe Calderón y el TEPJF le toman la palabra y uno (Calderón), le pide al TEPJF que abra todas las actas de la elección presidencial y el otro (el propio Tribunal) se apresta a hacerlo? López Obrador está usando su movimiento como moneda de cambio. Si cuentan los votos, paro el movimiento. Bien. Allá el y sus fieles seguidores si se ve en la necesidad de cumplir con su palabra.
Pero, y esto es lo que más me preocupa ¿qué va a pasar si nadie le hace caso y resuelven la elección como lo marca la Ley? ¿Cuál será el escenario si, con las casillas que se han impugnado, se revierte la elección y el TEPJF declara presidente electo a Andrés Manuel López Obrador, sin contar voto por voto, casilla por casilla? ¿Qué va a hacer AMLO? ¿Y sus seguidores? ¿Van a mantener su plantón permanente? ¿Van a seguir gritando por las calles ¡voto por voto, casilla por casilla!?
Claro que no. Porque a AMLO le vale un pito la democracia. Lo que le importa es la historia y su fotografía en los libros de texto.
Ya veremos cómo lo juzga la historia. Pero debería de tener una cosa en mente, el y los casi 15 millones que votaron por el: 57 millones de mexicanos no votamos por Andrés Manuel López Obrador. Para dos terceras partes de los mexicanos con capacidad de votar, Andrés Manuel no representa nada, ni a nadie. Eso es a lo que yo le llamo mayoría.
Y sin embargo, hay un enano mental allá afuera usando a sus fieles, fielísimos seguidores como carne de cañón, en nombre de una democracia bizarra en la que, para él, una tercera parte es mayoría.
martes, 25 de julio de 2006
¿Habrá quien le haga caso?
José WoldenbergComunidades en la fe
A diferencia de los pronósticos de los ideólogos de la ilustración que esperaban que a través del avance de la educación, la ciencia, el conocimiento, las relaciones sociales se empezaran a fundar en la razón y la independencia de criterio de los individuos, la fe -es decir, la confianza ciega e incluso irracional en algo o en alguien- sigue presidiendo la "comprensión" de las "cosas" que nos rodean. La fe es -al parecer- una necesidad profunda.
Las personas necesitan creer, sentirse integrantes de un conjunto más amplio, ver y anhelar lo que otros ven y anhelan, ser parte de una identidad común que les ofrezca calidez, seguridad, sentido de vida; sin ese fervor de pertenencia se encontrarían solos, desorientados, inseguros. Resulta difícil vivir a la intemperie.
Y si bien la religión sigue ofreciendo esa red anímica y espiritual a millones de personas, los procesos secularizadores de la vida moderna la han erosionado -sobre todo en las capas más abiertas a influencias tan disímiles como las de la ciencia y el mundo del espectáculo, de las expresiones "contraculturales" y las modas-, y muchos encuentran en los movimientos políticos una nueva fe, un sustituto de las añejas religiones.
Desde Descartes hasta Voltaire, desde Adam Smith hasta Marx, pasando por Fourier, es decir, los ilustrados, los socialistas, los primeros marxistas y los liberales -todos ellos con visiones universalistas- apostaron y confiaron en que el avance de la razón paulatinamente arrinconaría a las convicciones derivadas de la fe. No obstante, quizá lo que no pudieron presagiar fue el trayecto a través del cual la política -incluso la de raigambre laico- se convertiría en una nueva religión, en un culto tan apasionado y cerrado como los de cuño trascendente.
Nuevos sacerdotes y oficiantes, nuevos santos y fieles, pero ahora integrados en una nueva comunidad de la fe con bases, presupuestos, instrumentos y fines políticos. Y ya lo sabemos: las evidencias empíricas no trastocan las certezas del creyente, las explicaciones racionales no carcomen a la fe. La duda es el principal corrosivo de las verdades reveladas, y quien se aleja del círculo de los "verdaderos", de los devotos, es tratado como hereje, apóstata, renegado.
En todo creyente hay algo de infantilismo. La necesidad de ser guiado, arropado, protegido. Volver a contar con una entidad tutelar que no sólo le evita el penoso trayecto de pensar por sí mismo, sino que además le ofrece el tibio ambiente de un "nosotros" enfrentado a "otros" que encarnan al engaño, a la traición, al Mal.
En las comunidades de la fe política caben todos: el trabajador, el ama de casa, el profesionista, el joven, el científico; los de distintas trayectorias y méritos, el viejo luchador social y el convencido en el instante. Sólo un requisito es necesario cumplir: no disentir, creer, seguir al mensajero, pasar a engrosar las filas de los fieles.
Y la masa de creyentes tiene un poder de atracción nada despreciable. No es sólo su volumen -que de por sí impresiona y atrae como un imán-, sino la seducción de pertenencia a algo más grande, más valioso, único e irrepetible. Se trata de una comunidad abierta a recibir a todos porque su vocación es la de crecer, pero siempre a cambio de una sola y fundamental cesión: la autonomía de juicio.
Porque autonomía de juicio y pertenencia a una comunidad de la fe resultan antónimos. La primera es subversiva al poner en duda las certidumbres consagradas -argamasa que cohesiona a los creyentes-, mientras la segunda necesita y reclama sumisión, integración y adoración.
Esas comunidades son un juego de espejos que siempre reflejan la misma imagen. Una vez que se desencadena la línea argumental, cada eslabón contribuye con un nuevo elemento para reforzar las verdades preconstruidas. Se explotan los prejuicios existentes, se alimenta el sentido común arraigado, se manipula la sensibilidad más extendida. Y al final la comunidad comulga con las creencias menos elaboradas pero fáciles de compartir. Se llega así al reino del mínimo común denominador. Ello cierra el círculo y fomenta la cohesión.
Las comunidades de la fe tienen la necesidad de reunirse. En pequeños o grandes espacios, porque requieren sentir el peso de los acompañantes o la presencia de la multitud. De tal suerte que el sentido de pertenencia se refuerza por y en el encuentro. Las grandes reuniones masivas resultan fascinantes para aquellos que participan en ellas; se genera un "nosotros" potente e indestructible (en apariencia), todopoderoso, lo cual hace que las convicciones se fortalezcan, que el sentido de pertenencia se haga tangible. Pero para muchos de quienes se encuentran más allá del círculo de la fe, "desde fuera", esos rituales resultan amenazantes. Esas demostraciones suelen fundir a los de dentro y alertar a los de fuera. Mientras unos dan rienda suelta a su energía y entusiasmo, gritan y se exaltan, otros sienten miedo.
Las comunidades de la fe tienen y generan liderazgos. La voz del guía es la luz y es más potente y poderosa que cualquier razonamiento. Creer o conocer se vuelve un dilema. Verdades pedestres y hasta elementales resultan impertinentes. No es extraño que incluso saberes y destrezas especializadas hagan su contribución al fortalecimiento del dogma compartido. Cada uno intenta contribuir a la causa con sus propias aportaciones. La misión lo requiere y reclama.
Y aunque no me atrevería a formularlo con tanta contundencia, vale la pena releer a Condorcet: "Mientras existan hombres que no obedezcan a su exclusiva razón, que reciban sus opiniones de una opinión extraña, todas las cadenas se habrán roto en vano".
lunes, 17 de julio de 2006
LO SUSCRIBO
Denise DresserEl cabezazo
"¿Por qué, por qué, por qué?", gritó un comentarista francés ante el cabezazo estremecedor de Zinedine Zidane, en los últimos minutos del juego que su equipo finalmente perdió. "¿Por qué, por qué, por qué?", deberían gritar quienes apoyan a Andrés Manuel López Obrador ante el cabezazo que le está dando a su causa. Zozobra, desconcierto, daño a la izquierda en cuya cancha tan bien jugó. Eso es lo que produce AMLO al exigir un recuento y al mismo tiempo, negarse a reconocer sus resultados. Ésa es la confusión que crea alguien que rechaza la anulación de la elección, pero hace todo para provocarla. Ése es el rechazo que produce un hombre que no quería ser clasificado como un peligro, y ahora se empeña en constatar que lo es.
En momentos definitorios es crucial que los grandes jugadores no pierdan la cabeza y AMLO parece no controlar la suya. Inconsistencia tras inconsistencia, contradicción tras contradicción, López Obrador parece estar haciendo todo para arruinar su propia reputación. Allí va, en los últimos minutos del juego, dándole a sus adversarios todos los argumentos para que lo saquen del partido. Actuando de maneras que ameritan una tarjeta roja. Volteando a un cada vez mayor número de espectadores en su contra. Evidenciando que muchos jugadores tenían buenos motivos para desconfiar de él. Dándole la razón, cabezazo tras cabezazo, a todos sus enemigos. El dios del equipo convertido en un simple mortal.
Como Zidane, AMLO dirá que no ha tenido más remedio que responder a las provocaciones. Y claro que las hubo. Una después de otra y no hay necesidad de contratar a un especialista, capaz de leer labios, para descifrar su intención. El desafuero y la campaña multimillonaria de Vicente Fox y la guerra sucia y la compra de publicidad por el Consejo Coordinador Empresarial y la conducta criticable de Luis Carlos Ugalde y la parcialidad de los medios y la cerrazón de filas alrededor de Felipe Calderón. Pero ése fue el terreno de juego en el que Andrés Manuel aceptó jugar desde hace años. Allí se convirtió en uno de los jugadores más valiosos del PRD y hoy ha contribuido a su expansión. Allí armó jugadas ganadoras, metió goles célebres, se convirtió en la estrella de la izquierda nacional. Llegó a la final y tenía todo para ganarla, quizás incluso en tiempos extras.
Por eso resulta tan sorprendente su autosabotaje actual, su cabezazo frontal. Con él, ha transformado una impugnación legítima en una batalla política que no lo es. Con él, ha sustituido la lógica de sus acciones con la vehemencia de sus emociones. Porque no tiene sentido exigir el recuento voto por voto y -al mismo tiempo- negar sus resultados. Porque no tiene sentido demandar la transparencia y -al mismo tiempo- argumentar que nunca ha existido. Porque no tiene sentido denunciar la ilegalidad de la contienda y -al mismo tiempo- aceptar los avances del PRD en ella. Porque no tiene sentido pedir que se examinen los votos de esta elección y -al mismo tiempo- sugerir que es necesario anularla. Porque no tiene sentido decir que llevará esto "hasta donde quiera la gente" -y al mismo tiempo- no confiar en la confirmación de su voto.
Paradójicamente, la mejor manera de lidiar con un jugador que cuestiona las reglas es usarlas para contenerlo. Por ello, México tendrá que recontar los votos para trascender la confusión que López Obrador ha logrado crear. El Trife tendrá que recontar los votos para evidenciar el objetivo del cabezazo que se empeña en dar. Ante la ambigüedad de AMLO va a ser necesaria la claridad del electorado. Ante la cabeza caliente de AMLO va a ser necesaria la frialdad de los datos duros. Ante las acusaciones de fraude va a ser necesaria la certeza de que en realidad no lo hubo. La transparencia total no como concesión, sino como muro de contención. La rendición absoluta de cuentas no para darle a López Obrador lo que quiere, sino para impedir que lo obtenga con otros métodos. La ruta institucional para el hombre que se empeña en cuestionarla cada medio tiempo. Los postes de la portería colocados con firmeza ante alguien quiere moverlos en cada torneo.
El recuento para evidenciar la desmesura y elevar los costos de su seguir incurriendo en ella. Porque si AMLO pierde el recuento ya no podría seguir jugando. Ya no podría seguir cabeceando. Una gran parte del estadio se pondría de pie para exigir que fuera enviado a la banca y tendría que resignarse a lanzar consignas desde allí. Pero muchos miembros del establishment político y económico del país no lo entienden. Creen que para lidiar con López Obrador basta con odiarlo. Creen que al presentar la elección como un caso cerrado, debilitan la posición de AMLO cuando contribuyen a lo contrario. Su resistencia al recuento alimenta la percepción de que el fraude masivo ocurrió, aunque hoy no hay evidencia para comprobar que fuera así. Miles de mexicanos están marchando porque las élites del país insisten en darles motivos para hacerlo.
Cada vez que Vicente Fox argumenta que quienes votaron por López Obrador son "renegados" ayuda a crearlos. Cada vez que las cúpulas empresariales exigen el silbatazo para darle fin al partido, evidencian todas las jugadas que -como el Juventus italiano- financiaron. Cada vez que Calderón habla de su gabinete y actúa como ganador incuestionable, enoja a quienes no creen que lo es. Cada vez que el panista asegura que "no es posible legalmente" volver a examinar los votos, sugiere que tiene algún motivo para esconderlos. Cada vez que el presidente del IFE asume posiciones que ponen en tela de juicio su neutralidad, le da argumentos a quienes creen que nunca la tuvo. Acción tras acción, los adversarios de AMLO vuelven mártir a un hombre que, a cabezazos, dobla las reglas del deporte que aceptó respetar.
El jugador que rehusaba ser peligroso, pero que actualmente se comporta así. El que no sabe lo que quiere y todavía se lo pregunta: ¿Anular o recontar? ¿Incendiar al país o gobernarlo algún día? ¿Ser mártir asegurado o Presidente posible? ¿Aceptar lo que diga el árbitro o destruir el estadio? Ahora enfrenta la próxima jugada después de promover varias que van en contra del equipo nacional. AMLO no puede descalificar todo el juego y también insistir en que lo ganó. No puede exigir el recuento y también sugerir que no lo respetará. No puede seguir dando cabezazos y pretender que no se merece una tarjeta roja. Como escribió otro periodista francés ante la actitud ignominiosa de Zidane: "No importa cuán bella sea la actuación de un jugador; nada puede justificar el surgimiento de la bestia que lleva dentro".
(Publicado hoy en Reforma)
(FOTOGRAFÍA TOMADA DE INTERNET DE LA AGENCIA DE NOTICIAS AP)
jueves, 6 de julio de 2006
CERCA DEL FINAL
lunes, 3 de julio de 2006
¡VIVA MÉXICO CABRONES!
Dieron las once de la noche y el presidente del IFE salió a cuadro para decir una obviedad: "no hay condiciones para declarar un gandador en la contienda electoral".No ganó nadie pues, hasta que no se cuente el último voto de los 40 millones de mexicanos, mas o menos, que votamos en estas elecciones.
El partido de Patricia anda arañando el registro a estas horas. Y el Panal obtendrá más votos como para tener más diputados en el congreso.
Esta es la triste realidad de un país que cree que AMLO es de izquierda, que Felipe es de derecha, que Madrazo podía ganar y que asume que la selección puede ser campeona del mundo.
Ser mexicano, creo, implica un poco eso: agarrar la realidad y adaptarla al surrealismo propio de un pueblo que vive de los anhelos que le crea un subconciente muy mediocre y caprichoso.
Este es el país donde el Doctor Simi se da el lujo de decir que va a a impugnar una elección donde oficialmente no participó.
Donde los partidos prometen no salir a declararse ganadores antes de que la autoridad electoral emita su verdicto y salen, todos, a decir que ganaron, pero no dicen por cuanto para no faltar a la legalidad (no había Ley alguna que se los impidiera, fue un compromiso signado por ellos mismos).
Patético.
jueves, 22 de junio de 2006
Desde el trabajo
Es raro, hoy en la mañana estaba convencido de que iba a escribir todo lo que pienso del fenómeno selección mexicana y de las elecciones y de la amistad.
Me da un poco de hueva en realidad,
De la selección no hay mucho que decir. Son malos y están haciendo un papel decoroso para lo mediocre que es el futbol mexicano.
De las elecciones: nada, que lo más relevante es que Patricia y su partido van a obtener el registro y eso no deja de darme gusto.
Y de la amistad... basta ver la dirección de este blog.
(Perdí la cuenta de cuántos murieron de hambre en el millón)

